El crecimiento económico de China continúa desacelerándose en el tercer trimestre

  • Fecha: 2021-10-19
  • País: China

La economía de China fue la primera que se recuperó de la pandemia. Ahora, sin embargo, lastrada por una inquietante crisis inmobiliaria y de escasez de energía, a lo que se suma el aumento de los costos de las materias primas, la recuperación está perdiendo fuerza.

El crecimiento del PIB de China en el tercer trimestre ha alcanzado el mínimo de un año. La subida ha sido del 4,9% con respecto al año anterior, el ritmo más débil desde el tercer trimestre de 2020 y una desaceleración desde el 7,9% que marcó el segundo trimestre.

Los datos los ha hecho públicos este lunes por la mañana la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS) y están por debajo de las expectativas de expansión del 5,2% entre julio y septiembre que pronosticaban los analistas de Bloomberg y Reuters. Se trata de la segunda desaceleración del PIB este año en la segunda economía mundial.

"La economía nacional en general mantuvo el impulso de recuperación en los primeros tres trimestres. Sin embargo, debemos señalar que las incertidumbres actuales en el entorno internacional están aumentando y la recuperación económica nacional sigue siendo inestable y desigual", soltó en la presentación del último informe Fu Linghui, portavoz del NBS.

El pasado mes de marzo, durante la Asamblea Nacional Popular (ANP), la reunión anual del Parlamento chino, se estableció un objetivo de crecimiento anual por encima del 6%. Desde el Fondo Monetario Internacional auguraron un repunte mayor que podría alcanzar el 8,1%. Según otro informe de Reuters, se esperaba que incluso subiera al 8,6%.

Lo que muy pocos vieron venir fue la tormenta que se desató en los mercados cuando estalló a finales de verano la noticia sobre el posible colapso de la promotora inmobiliaria China Evergrande Group, la más endeudada del mundo, con más de 300.000 millones de dólares en pasivos y que ya ha perdido tres rondas de pagos de intereses sobre sus bonos en el extranjero.

La crisis de Evergrande ya se está extendiendo a otros promotores chinos, que reconocen próximos impagos de deuda, y amenaza con arrastrar a todo el sector inmobiliario, que representa alrededor de una cuarta parte de la economía china según algunas métricas. A esto se le suma una de las mayores crisis energéticas que está viviendo la segunda potencia mundial.

Tras ser el primer país en recuperarse de la pandemia, China asumió los pedidos de fabricación de otras naciones que todavía estaban luchando por contener el virus. La demanda subía al mismo tiempo que el suministro de carbón, que es la base de casi el 70% de la electricidad que se genera en el país, se desplomaba bajo la campaña verde de reducción de emisiones promovida por el presidente Xi Jinping para cumplir las promesas climáticas que hizo el año pasado ante la ONU.

Lo que vino después fueron cortes del suministro eléctrico en fábricas de todo el país, afectando a más de la mitad de las provincias chinas, sobre todo a las regiones del noreste, en un intento de racionar la energía de cara al duro invierto. Esto provocó un efecto dominó interrumpiendo las cadenas de suministro mundiales ante la caída de la producción en el mayor centro de fabricación del mundo.

A finales de la semana pasada, los precios del carbón se mantuvieron cerca de máximos históricos, aumentando un 10,7% respecto al año anterior, mientras las plantas de energía se abastecían de combustible para aliviar la crisis energética. Pekín ha tenido que intervenir para controlar los precios, ordenando el aumento de la producción nacional de carbón y con los bancos otorgando préstamos a las minas para respaldar los aumentos de producción.

Este lunes, además de presentar los últimos datos sobre la desaceleración del crecimiento del PIB, la Oficina Nacional de Estadísticas ha desvelado que la producción industrial, un indicador de la actividad en los sectores de manufactura, minería y servicios públicos, aumentó un 3,1% en septiembre, por debajo de la subida del 5,3% en agosto y del 4,5% esperado por los economistas encuestados por Reuters.

La inversión en activos fijos durante los primeros tres trimestres del año también fue más débil de lo esperado, cayendo a un 7,3% desde el 12,6% del segundo trimestre. Si que superaron las expectativas las ventas minoristas, aumentando un 4,4% en septiembre respecto al año anterior. En cuanto a la tasa de desempleo, pasó del 5,1% en agosto al 4,9% en septiembre, aunque este último dato no incluye la situación de los millones de trabajadores migrantes del país.

El domingo, un día antes de la presentación de los datos del tercer trimestre, Yi Gang, gobernador del Banco Popular de China, participó en una reunión pública en la que apuntó que, pese a que el crecimiento se ha moderado, espera que la economía de China crezca un 8% este año. "El crecimiento económico se ha desacelerado un poco, pero la trayectoria de la recuperación económica permanece sin cambios", dijo el gobernador, reconociendo que la economía "enfrenta desafíos" como los riesgos de incumplimiento para ciertas empresas debido a la "mala gestión".

Fuente:www.elmundo.es/economia/2021/10/18/616d0e91e4d4d8fe3a8b4583.html