EEUU: la economía vuela y Wall Street no sabe si seguirla o dar las hurras

  • Fecha: 2024-04-08
  • País: USA

EEUU despega. Es un volcán de actividad. Al auge de los servicios se le unió la resurrección de la industria manufacturera (y también de sus precios). No es, por cierto, lo que la FED tenía en mente en diciembre cuando tachó una suba de tasas pendiente y proyectó tres recortes para 2024. A esta altura, la pujanza que brota por doquier en las estadísticas no puede explicarse solo como un error de medición. La presunta aberración de la data de enero y febrero, su exuberancia, se confirma cada vez más un reflejo de la realidad. En marzo, EEUU creó 303 mil nuevos puestos netos de trabajo cuando se estimaban que serían 214 mil. Es el registro más alto de los últimos diez meses. La moderación del empleo es una hipótesis loable pero que no se verifica. La aceleración es notable. En el primer trimestre se gestaron 276 mil nuevos puestos mensuales contra los 251 mil promedio de 2023. La política monetaria es restrictiva dice una FED de brazos cruzados desde julio. El mercado de trabajo, sin embargo, no se dio por enterado.

La tasa de desocupación (3,8%) cayó una décima en marzo. Acumula 26 meses consecutivos por debajo de 4%, la definición oficial de pleno empleo. Es un récord de más de 50 años. Todo el viaje de las tasas de fed funds de cero a 5,50% se realizó sin que le prestase ninguna atención. Como si elevar las tasas de golpe fuera trivial. Las tasas reales fuertemente positivas tampoco le hacen mella. ¿Dónde entran las balas (porque la balacera no se puede negar)? El informe laboral de marzo no tiene fisuras. Aumentó la duración de la semana de trabajo y también la tasa de participación (la oferta laboral). Y, a la par, se moderan, eso sí, las presiones salariales (aunque no sea la mejor fuente para corroborarlo). Es una postal -está de moda decirlo- de la excepcionalidad de la economía de EEUU. ¿A qué ritmo crece en tiempo real? Todo sugiere que, como mínimo, en una franja anualizada entre 2% y 2,5%. Y hasta podría rozar 3%. Será el séptimo trimestre consecutivo por encima de 1,8%; la máxima velocidad compatible con la estabilidad de precios (en pleno empleo), según la FED. Algo habrá que hacer. Si la política monetaria no la restringe (no todavía) quizás por lo menos se podría cambiar la señalización.

La encrucijada de Wall Street tras cinco meses inolvidables

La economía vuela y Wall Street no sabe qué debe hacer después de cinco meses inolvidables. ¿Siga, siga? ¿O dar las hurras e irse? El S&P 500 escaló 25%. Su capitalización creció 11 billones de dólares a caballo de múltiplos que se hincharon a 21 veces ganancias futuras. ¿No será demasiado para un solo envión? La prudencia aconseja desensillar. La foto es perfecta, ¿cómo podría mejorarse? Marzo cerró espectacular. Abril arrancó cuatro días con la marcha atrás. ¿Sell in April, acaso, en vez de mayo? ¿Por qué no? Solo porque el empleo pródigo clavó la espina de la duda. ¿Será que no se sirvió aun la frutilla del postre? ¿Y qué?

Pero la economía vuela como Ícaro y la imprudencia es contagiosa. De ahí, el rebote del viernes. Tientan los balances que deberían ser muy buenos. La cotización de los bancos se relame en las gateras como si descontaran un pleno. Sin embargo, en paralelo toca la primera lectura de inflación de marzo, y hubo excesos en enero y febrero. Si el consenso acierta, y marzo arroja un aumento de 0,3%, la inflación anualizada del primer trimestre saltará a 4,1%, el doble que en el cierre de 2023. Lo mismo que un año atrás. No en vano, Neele Kashkari, de la FED de Minneapolis, ya avisó que si la inflación no retoma sus progresos, no habrá poda de tasas este año. Y la gobernadora Michelle Bowman fue más lejos. Mentó incluso la posibilidad de una suba.

Con el petróleo que merodea los 90 dólares el barril, y la recuperación de China y la actividad industrial ejerciendo presión en los commodities, la foto perfecta podría agrietarse. No es solo Wall Street, también la FED debe medir sus próximos pasos. Salvo que Powell permanecerá al margen. Oficiará de árbitro. Las tasas largas que han subido, pero poco, le harán el trabajo sucio. Así fue el año pasado cuando entre julio y octubre debió aplacar los bríos todavía mayores de la actividad real. La tasa de diez años trepó entonces hasta la cercanía de 5% para lograrlo. No es casual que los cinco meses brillantes de Wall Street comenzaran recién en ese momento. Antes, durante la cruzada evangelizadora, penó y mucho. La historia no se repite, se sabe. Pero rimará si la data no afloja su actual tozudez.

Fuente:www.ambito.com/economia/eeuu-la-vuela-y-wall-street-no-sabe-si-seguirla-o-dar-las-hurras-n5977447